sábado, 16 de febrero de 2013

Arte Visigodo Siglo VII

CRIPTA DE SAN ANTOLÍN
"Hacia el año 1035 los reyes Bermudo III de León y Sancho III de Navarra se interesan por la restauración de la diócesis palentina. Y de ello son testimonio los dos privilegios que se guardan en el archivo de la catedral palentina fechados en 1035. Encargan al obispo Poncio de Oviedo la recuperación de muchas iglesias. En el Documento de Bermudo III se menciona ya la iglesia de San Antolín mártir". (Románico en Palencia. M.A.García Guinea. dt. Diputación de Palencia 2002. Pag.331).
Una vez más, según la tradición, fue un milagroso episodio cinegético el que desembocó en la edificación de este templo. Se refiere a Sancho II el Mayor, recogido en la Crónica General. Perseguía una pieza de caza refugiada en una gruta y cuando se disponía a lanzar el venablo sintió el brazo paralizado. Apercibiéndose de que la gruta no era sino la cripta de San Antolín, prometió edificar un templo si recuperaba la movilidad de su extremidad superior. (Citado en folleto de difusión cultural del Ayuntamiento de Palencia. 1994)
Es así pues que este lugar en lo más recóndito de la seo palentina fue pionero en la técnica constructiva románica. Hasta entonces no había en la región edificaciones de esta nueva forma de hacer que llegaba de la zona catalano-aragonesa. Estamos muy a principio del S.XI.
El obispo Poncio, ovetense, debió de haber conocido el prerrománico asturiano y dirigió la edificación de esta iglesia de 17 x 8 m. Según el criterio de Gómez Moreno -citado por García Guinea- el mayor interés de esa obra es el hecho de repetir lo hecho en la cripta de la Cámara Santa en la catedral de Oviedo y en la planta baja de Santa María del Naranco ambas del S IX. Según este autor estamos ante lo que en adelante será la parte más elevada de los templos románicos: su bóveda.
Lamentablemente de la catedral románica que aquí hubo, edificada sobre los templos visigodo y prerrománico no quedan sino tenues vestigios. Fue edificada por el obispo Raimundo II (1148-1184) y consagrada en 1212. Cubría con techumbre de madera y era pues edificativamente inferior a la estructura de la cripta. De ella restan un par de capiteles que flanquean los ángulos exteriores del coro. El actual templo gótico se inició en 1321 y ello supuso, en aras de la moda imperante, y en competición con lo que se hace en Valladolid, la desaparición del templo románico primitivo.
La cripta de San Antolín se halla situada hipogea bajo el nivel del coro sito hacia mitad de la nave central. A ella se accede hoy a través de escalinata abierta en su lado de poniente; pero en origen el acceso se ubicó en la cabecera de su muro sur. Asimismo debió de hallarse sobre el nivel del suelo. De lo contrario no se explica la edificación de ventanales en sus muros laterales.
En lo formal, el templo, canónicamente orientado, se compone de cabecera y nave. Esta última consta de cuatro tramos delimitados por cuatro fajones de medio punto, haciendo el primero de ellos las veces de arco triunfal y articulando con la cabecera. Dichos fajones arrancas desde una bancada lateral corrida y se alzan a partir de sendos podios formados por dos grandes sillares superpuestos, biselados los superiores.
Los sillares que componen cada fajón, son más cuidados en su hechura que los del resto de la bóveda. Recuerdan en la forma de hacer a lo existente en la cripta visigoda sita ante esta estructura. Centrando los tramos de la nave, hallamos ventanales en lunetos, de medio punto dovelado, arcaicos y muy derramados en sus laterales siendo aspillerados en su exterior.
La cabecera del templo es un cilindro absidal semicircular en planta que articula con la nave apeando directamente en el lado este del primer fajón en funciones de arco triunfal. Un dato interesante es la conjunción de la bóveda de la nave con el cilindro absidal. A lo que parece no dominaban en ese momento el arte de realizar bóvedas de cuarto de esfera y el encuentro es forzado, concluyendo ambas estructuras de forma brusca y reuniéndose en una arista. La cabecera de este templo realiza funciones de descarga de la bóveda como si de otro fajón -cóncavo y decorado- se tratase.
La decoración de la cabecera se efectúa a base de tres arcos de medio punto dovelados que apean directamente en el espesor del primer fajón los exteriores y en toscas pilastras monolíticas en el acceso a lo visigodo. Su hechura viene forzada por la preexistencia de los restos visigodos y la necesidad de articular con aquellos. Es por ello que el arco central tiene la altura y luz aproximada del de herradura que subyace tras el corto tramo de medio cañón que lo prolonga, dando acceso a lo visigodo. Los arcos situados a ambos lados del descrito, han de llenar - forzados- el espacio restante, siendo menor el del lado sur. Ambos recibieron un ventanal de medio punto dovelado en el muro rehundido que los cierra.
A los pies de la cripta, y poco por delante de la escalinata de acceso actual, hay un pozo, con brocal moderno, elaborado, que alcanza el nivel freático abastecido por el no distante río Carrión.
Templo en definitiva, austero, que puede decepcionar al visitante ávido de lugares suntuosos o de grandes volúmenes; pero que es fundamental conocer por cuanto que es el comienzo y arranque de todo cuanto después se haría -y fue mucho- en el románico castellano. En él hallamos las bases de los modelos edificativos románicos, tanto en planta como en alzado. No queda sino añadir a lo hecho una bóveda de cuarto de esfera, paramentos verticales, decoración escultórica y ya tenemos un modelo útil para los templos que después se alzarían.
Un par de consideraciones "mejorables" para el lugar: El pavimento que se ha colocado tras las catas de 2004, desdice del conjunto de la cripta. Bonito piso de color crema, pulido y liso, bueno para salón de actos; pero impropio del lugar. Un piso de bloques de piedra, de más ruda hechura creo que hubiera sido más acorde. Pero la manía de los arquitectos de diferencias de forma notoria lo original de lo rehecho propician esos incómodos contrastes. Al entendido no le hacen falta. Sabe dónde acaba lo original y dónde comienza lo añadido. Y al visitante medio, tanto le da.
La iluminación tampoco es adecuada. Fogonazos de luz que parecen querer realzar una zona de lienzo o un ventanal o el brocal del pozo... Demoledores para la obtención de imágenes y malos para poder apreciar el conjunto con luz tenue y dispersa como debería.
OTRA INFORMACIÓN DE INTERÉS
Dirección: Plaza de la Inmaculada, s/n; 34001 PALENCIA.
Teléfono de Información
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Horario de Visitas:
VERANO (1.V-30.X)
L-V: 10:00 a 13:30 y 16:30 a 19:30 h.,  S: 10:00 a 14:00 y 16:30 a 17:30 h.,  D y fiestas: 16:30 a 20:00 h.
INVIERNO (1.XI-30.IV)
L-V: 10:00 a 13:30 y 16:30 a 19:O0 h.,  S: 10:00 a 13:30 y 16:00 a 17:30 h.,  D y fiestas: 16:30 a 19:30 h




















4 comentarios:

  1. Qué bonitas son la segunda y tercera imagen o fotografía para captar lo que explicas en el texto.
    Es curioso que en época romana de tiempos de Cesar (años 60 a. de C) sabian construir cúpulas con altura y en cambio en los años 1.000, tras las invasiones visigodas, parecen sus maestros canteros ser unos aprendices de arquitectos rudimentarios.

    Hoy resulta una joya poder apreciar esos muros y ventanas estrechas de esta iglesia de San Antolín.

    No sé si sabrás que la Universidad más antigua de España es la de Palencia, construída en 1208, durante el reinado de Alfonso VIII de Castilla, y según algunos autores por iniciativa del obispo electo Tello Téllez.

    Me ha gustado mucho tu post de hoy, Don Jaime.

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  2. Gracias Tellagorri por tu amable comentario, el lugar me encantó y ademas lo disfrté solo durante mas de media hora, no había nadie.
    A la entrada de Palencia hacen gala de haber contado con la primera universidad de España; hoy resulta una capital acogedora y comoda de pasear; siempre me ha gustado la provincia por su románico y su calle mayor por toda la estupenda arquitectura que luce.
    En posible que los posteriores a los romanos fueran un poco polikarpios y trataran de hacer todo diferente a los romanos, para hacer ver que no existieron; ya sabes como somos los españolitos en esas cosas.
    Salud

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  3. Me he llevado una buena sorpresa, no la conocía y me parece magnífica...Me prometo desviarme en uno d emis viajes a Zamora y visitarla... Gracias, Jaime...

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  4. Castilla siempre nos sorprende, vete que te gustará, la catedral tambien merece la pena, es "la bella desconocida".
    Salud

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