lunes, 26 de noviembre de 2012

Ensalada templada


Ensalada templada de setas y queso de cabra.

Ingredientes:
1 bolsa de 300 gramos de ensalada variada.
4 huevos
16 palitos de cangrejo (surimi)
200 gramos de setas frescas
4 rodajas de queso de cabra
100 gramos de pan rallado
100 gramos de nueces
100 ml de aceite de oliva virgen extra
Vinagre, Sal y Pimienta

Preparación de la ensalada:

Lavar la lechuga y demás verduras y escurrir bien, colocándolas a continuación en un plato hondo grande.
Cocer los huevos en agua fría, llevar a ebullición y cocer durante 10 minutos, enfriar, pelar y fileteamos, reservando para el final.
Limpiar bien las setas y en una sartén añadir un poco de aceite de oliva virgen extra. Saltear las setas hasta que no suelten agua y añadir un poco de sal. Vuelta y vuelta como si las hiciéramos a la plancha.
Preparar una vinagreta con tres cucharadas de aceite de oliva virgen extra, una cucharada de vinagre de vino. Salpimentar, al gusto.
Poner un poco de pan rallado al queso por encima y se dora en una sartén a fuego medio, con una gota de aceite.
Montamos la ensalada con los ingredientes anteriores, las hojas de ensalada al fondo del plato, los palitos de cangrejo en taquitos, el huevo fileteado, las setas a la plancha, agregamos la vinagreta y encima el queso y las nueces.

martes, 13 de noviembre de 2012

Románico en Ourense

San Pedro da Mezquita
La iglesia parroquial de San Pedro de la Mezquita, se halla situada en la parroquia de A Mezquita, del Ayuntamiento de A Merca (Ourense).
 Fue declarada Monumento Nacional en 1931. Es de origen románico, con una inscripción de 1202, aunque ya aparece citada en el año 986, con elementos de transición al gótico.
Es de planta longitudinal de una sola nave, con contrafuertes y delimitada por una imposta que recorre todo el edificio, bajo la que se encuentra una sucesión continua de medallones que representan animales simbólicos (lobo, serpiente), antropomorfos y una roseta. Remata en un piñón sobre el que se dispone un Agnus Dei y una cruz con el cordero mirando hacia el oeste, caso único en Galicia.
La fachada presenta una portada de arquivoltas ligeramente apuntadas y decoradas geométricamente, que descansan sobre columnas con capiteles de decoración variada. El tímpano está ilustrado y en la parte alta de la fachada se dispone una ventana con arco de medio punto ajedrezado, y un pequeño rosetón decorado con motivos florales. Además también destacan un interesante conjunto de relieves, y las puertas laterales, con una delicada decoración.






















domingo, 4 de noviembre de 2012

Arroz con bogavante


Arroz con bogavante

Ingredientes:

1 Bogavante
250 Grs. de arroz redondo
1 Cebolla grande
2 Pimientos verdes italianos
2 Dientes de ajo
Caldo de marisco
Aceite de oliva virgen extra
Azafrán (Colorante )
Sal

Modo de preparación:

Filetear los dientes de ajo.
Picar la cebolla fina.
Picar los pimientos en trozos pequeños.
Trocear el bogavante; la cabeza a la mitad, separando las pinzas y la cola en medallones, aprovechando los jugos en lo posible.
Calentar en una cazuela un chorro de aceite, ponemos los ajos cortados en láminas y al empezar a dorarse, añadimos la cebolla cortada fina para que se poche, cuando este transparente echamos los pimientos verdes picados menudos.
Una vez pochado todo el sofrito echamos el arroz y rehogamos, añadiendo el azafrán y a continuación el caldo de marisco en proporción de tres a uno con el arroz, dejamos cocer unos diez minutos y por fin ponemos el bogavante que se hará en cinco minutos más, rectificar de sal, dejar reposar cinco minutos y servir.

 
 

jueves, 1 de noviembre de 2012

Hórreos en Portugal


Espigueiros de Lindoso

El arte y el ingenio de guardar el maíz
En la norteña población de Lindoso del Ayuntamiento de Ponte da Barca (Portugal), alberga uno de los más famosos conjuntos de espigueiros (hórreos), existentes en Portugal. Con todo y aunque sean símbolos emblemáticos y testimonio privilegiado del fuerte impacto y de la verdadera revolución agrícola que el maíz operó en estas tierras desde que en el siglo XVI, aquí fue introducido, la verdad real es que, entre nosotros, el origen de los espigueiros radica en la más remota Antigüedad. Todo porque…….. aquí hay ratones!.
Constituyen probablemente el mayor conjunto del país  –Son 64, reunidos en un corto espacio-, los espigueiros de Lindoso se dividen en diversos tipos, desde los que son exclusivamente en piedra y otros que combinan diversos materiales como el granito, la madera, la losa o el ladrillo.
Estos espigueiros se concentran en torno a una única y rectangular era, testimoniando así la importancia del trabajo colectivo que tan intrínsecamente caracterizó estas comunidades de montaña durante siglos.
Si la gran concentración de los espigueiros es factor fundamental de este imponente conjunto, no es menos verdad que mucha de su monumentalidad se debe a que su situación sea bastante alta, convirtiéndose en una autentica “defensa natural”. No poseían entonces esta denominación. Hasta tanto no se introdujeron en los mismos las “espigas” del maíz, que son las que están en el origen de su denominación; que fueron introducidas en la región en el siglo XVI, después del descubrimiento de América, de donde es originario aquel cereal.
No sabemos exactamente cuando surgieron los espigueiros, mas es indiscutible que, muy semejantes a los que hoy conocemos, ya existían en la Edad Media como se comprueba en diseños de varias láminas de esa época o referencias documentadas en textos datados de 1032, 1057 o 1075, sirviendo entonces para guardar las panochas del maíz blanco o el cereal pendiente de trillar. Indiscutible parece ser también que también en el origen de estos “celeiros” o “celarios, estuvo, efectivamente una enorme y permanente plaga de la región: los ratones. Con efecto, para su clara función de almacenaje y secado ventilada, es evidente en sus características y en el ingenio constructivo la preocupación que estas estructuras denotaban en resguardar el cereal de aquellos roedores. Una de las estrategias más habituales es perfectamente visible en Lindoso, la colocación de grandes piedras circulares entre los pies y el restante cuerpo de los espigueiros, constituyendo un obstáculo insalvable para los ratones que pudieran haber subido en vertical a lo largo de las piernas de la construcción. Gran parte de los espigueiros de este conjunto utilizan para ese fin viejas muelas de molino.
La gran abundancia de ratones en el noroeste de la Península Ibérica, ya mencionada por Estrabón en el inicio de la colonización romana, -es la que llevó en la cordillera Cantábrica, a que las autoridades romanas premiasen a quien los matase-, solo comenzó a ser atenuada en la Baja Edad Media, con la vulgarización del gato doméstico.
Mas no solo los ratones explican la génesis de estas típicas construcciones de almacenamiento. Los factores climáticos nombrados, la fuerte humedad del noroeste peninsular, fueron también fundamentales en la aparición de estas construcciones que, aunque cerradas y bien resguardadas de los agentes climáticos adversos, permitían un buen secado y simultáneamente el almacenamiento del maíz en buenas condiciones, que pasaban entre otras por una ventilación adecuada.
De hecho el maíz guardado en arcas, no se conservaba de media más de un año, sin embargo en la panocha se puede conservar durante años, ha contribuido sin duda fundamentalmente la introducción del maíz, en algunos cambios operados en los espigueiros; del que son un ejemplo un crecimiento de sus dimensiones, o el que aparezcan características arquitectónicas más duraderas que, como ocurrió en otros lugares fue su total petrificación.
Paulatinamente, y de forma más notoria a partir del siglo XVIII, estos espigueiros acabaron por hacer desaparecer –ya en la segunda mitad del siglo XX- los hórreos o celarios más primitivos y construidos en su totalidad con elementos vegetales.
Traducido de:  (Joel CLETO e Suzana FARO-Espigueiros do Soajo e Lindoso. A Arte e o Engenho de guardar o Millo. O Comercio do Porto. Revista Domingo, Porto 11 de Junho 2000, p 21-22).