jueves, 1 de noviembre de 2012

Hórreos en Portugal


Espigueiros de Lindoso

El arte y el ingenio de guardar el maíz
En la norteña población de Lindoso del Ayuntamiento de Ponte da Barca (Portugal), alberga uno de los más famosos conjuntos de espigueiros (hórreos), existentes en Portugal. Con todo y aunque sean símbolos emblemáticos y testimonio privilegiado del fuerte impacto y de la verdadera revolución agrícola que el maíz operó en estas tierras desde que en el siglo XVI, aquí fue introducido, la verdad real es que, entre nosotros, el origen de los espigueiros radica en la más remota Antigüedad. Todo porque…….. aquí hay ratones!.
Constituyen probablemente el mayor conjunto del país  –Son 64, reunidos en un corto espacio-, los espigueiros de Lindoso se dividen en diversos tipos, desde los que son exclusivamente en piedra y otros que combinan diversos materiales como el granito, la madera, la losa o el ladrillo.
Estos espigueiros se concentran en torno a una única y rectangular era, testimoniando así la importancia del trabajo colectivo que tan intrínsecamente caracterizó estas comunidades de montaña durante siglos.
Si la gran concentración de los espigueiros es factor fundamental de este imponente conjunto, no es menos verdad que mucha de su monumentalidad se debe a que su situación sea bastante alta, convirtiéndose en una autentica “defensa natural”. No poseían entonces esta denominación. Hasta tanto no se introdujeron en los mismos las “espigas” del maíz, que son las que están en el origen de su denominación; que fueron introducidas en la región en el siglo XVI, después del descubrimiento de América, de donde es originario aquel cereal.
No sabemos exactamente cuando surgieron los espigueiros, mas es indiscutible que, muy semejantes a los que hoy conocemos, ya existían en la Edad Media como se comprueba en diseños de varias láminas de esa época o referencias documentadas en textos datados de 1032, 1057 o 1075, sirviendo entonces para guardar las panochas del maíz blanco o el cereal pendiente de trillar. Indiscutible parece ser también que también en el origen de estos “celeiros” o “celarios, estuvo, efectivamente una enorme y permanente plaga de la región: los ratones. Con efecto, para su clara función de almacenaje y secado ventilada, es evidente en sus características y en el ingenio constructivo la preocupación que estas estructuras denotaban en resguardar el cereal de aquellos roedores. Una de las estrategias más habituales es perfectamente visible en Lindoso, la colocación de grandes piedras circulares entre los pies y el restante cuerpo de los espigueiros, constituyendo un obstáculo insalvable para los ratones que pudieran haber subido en vertical a lo largo de las piernas de la construcción. Gran parte de los espigueiros de este conjunto utilizan para ese fin viejas muelas de molino.
La gran abundancia de ratones en el noroeste de la Península Ibérica, ya mencionada por Estrabón en el inicio de la colonización romana, -es la que llevó en la cordillera Cantábrica, a que las autoridades romanas premiasen a quien los matase-, solo comenzó a ser atenuada en la Baja Edad Media, con la vulgarización del gato doméstico.
Mas no solo los ratones explican la génesis de estas típicas construcciones de almacenamiento. Los factores climáticos nombrados, la fuerte humedad del noroeste peninsular, fueron también fundamentales en la aparición de estas construcciones que, aunque cerradas y bien resguardadas de los agentes climáticos adversos, permitían un buen secado y simultáneamente el almacenamiento del maíz en buenas condiciones, que pasaban entre otras por una ventilación adecuada.
De hecho el maíz guardado en arcas, no se conservaba de media más de un año, sin embargo en la panocha se puede conservar durante años, ha contribuido sin duda fundamentalmente la introducción del maíz, en algunos cambios operados en los espigueiros; del que son un ejemplo un crecimiento de sus dimensiones, o el que aparezcan características arquitectónicas más duraderas que, como ocurrió en otros lugares fue su total petrificación.
Paulatinamente, y de forma más notoria a partir del siglo XVIII, estos espigueiros acabaron por hacer desaparecer –ya en la segunda mitad del siglo XX- los hórreos o celarios más primitivos y construidos en su totalidad con elementos vegetales.
Traducido de:  (Joel CLETO e Suzana FARO-Espigueiros do Soajo e Lindoso. A Arte e o Engenho de guardar o Millo. O Comercio do Porto. Revista Domingo, Porto 11 de Junho 2000, p 21-22).





 



 
 

 
 



 

 

8 comentarios:

  1. Resulta impresionante la imagen de tal cantidad de "espigueiros" juntos. Y me has ilustrado sobre algo que desconocóa por completo : su objeto era evitar la subida de RATONES al maiz almacenado. Al principio no comprendía cómo, pero con tu explicación de esas ruedas colocadas sobre las columnas, previa a la base, explican perfectamente el ingenio.

    No los he visto en Portugal, quizá porque no me haya fijado, pero sí en abundancia en Galicia.

    Buen reportaje, DON JAIME.

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  2. Gracias Tellagorri.
    En el Norte de Portugal, especialmente en pueblos agrícolas sin hay, no tantos como estros o los de Soajo, que son concentraciones singulares y bien conservadas.
    En Galicia son algo mas pequeños, pero los hay por toda la geografía y en Asturias estan ademas de los horreos, tambien las paneras que son de mayor tamaño.
    La vista de estos espigueiros desde el castillo resulta impresionante.

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  3. Yo había conocido los hórreos gallegos, pero se encontraban bastante más desperdigados en función de la orografía y las explotaciones. Verlos así de juntos es cuando menos curioso y una muestra clara del cooperativismo de esa gente que citas en un lugar tan curioso cómo el Norte de Portugal.

    Un saludazo.

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  4. Por supuesto en Galicia, los hay, ademas por las cuatro provincias; nunca en cantidades semejantes, ademas son mas pequeños en general y salvo en Pontevedra, donde muchos son completamente de granito, en el resto tambien se utiliza la madera e incluso solo la madera.
    Ademas de este grupo existe otro relativamente cerca, que procuraré fotografíar en la proxima visita.
    Gracias por tu comentario.
    Saludos

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  5. DON JAIME
    Mi nuevo blog está en http://tellabeltzbureau.blogspot.com.es/

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  6. HOLA JAIME:
    Me ha encantado las fotos de las casas "horreos" creoue se llaman así.

    He estado en Galicia y en Portugal, y siempre me llamaron la atención, y no sabía porque las construían en alto... a parte de se por otros motivos es muy curiosa la explicación que has dado.

    Me he copiado tus fotos y le he hecho un video a mi yerno que es Zamorano y siempre que van a Portugal las fotografía porque le atraen por lo pintorescas.
    Gracias por tu información

    Un abrazo
    Leonor

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  7. Gracias a ti por verlas con cariño Leonor y haz de ellas el uso que mas te guste.
    Un abrazo

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